SALA DE JUDO FELANITX
JUDO FELANITX
ESCUELA DEPORTIVA
Seminario de Katas - Kodokan (Japón) 2007

Crónica - dietario del Seminario de Katas 2007

Después de un viaje que aunque parezca mentira no fue tan largo como podía parecer, quizás por la emoción de la experiencia o por la propia mentalización de un viaje de unas 20 horas de transito, llegábamos al Aeropuerto Internacional de Narita. Una vez fuera del aeropuerto nos quedaba una hora más de tren para llegar a la estación de Ueno, ya en Tokio, para poder coger el metro que nos llevaría hacia el hotel.

La impresión que tuvimos cuando el piloto del avión dijo “lluvia, lluvia y más lluvia” anunciando el tiempo que nos encontraríamos al llegar fue cierta. Se puede decir que sentimos plenamente el agua que caía, sentir hasta la propia piel. El tifón que afectaba de lleno el sur del país nipón provocó tota una semana de lluvia y de tiempo inseguro en Tokio.

Instalados ya en el hotel salimos a dar una vuelta i empezar a familiarizarnos con su entorno. También llegamos al edificio del Kodokan para inscribirnos, pero su Departamento Internacional, situado en el edificio antiguo, estaba cerrado.

La inscripción la hicimos la mañana siguiente, el domingo día 15, un poco antes del inicio del curso. La ayuda de los maestros madrileños que asisten a este curso desde hace unos años nos ayudó mucho. Las hojas de inscripción son en japonés (con alguna indicación en inglés). Finalizados los trámites y con el sello de asistencia diario estampado en nuestra cartulina, al lado de nuestro nombre, entramos en los vestidores para después subir los 80 escalones que separan el cuarto piso, donde hay recepción y los vestidores, del gran Dojo situado en el séptimo piso.

El seminario lo abrió el presidente del Kodokan el señor Yukimitsu Kano, nieto del fundador del Judo, con un discurso sobre el origen del judo, los katas y la vida de su abuelo (el Maestro Jigoro Kano), y otro parlamento del maestro Oshikiri (8º dan). Al finalizar y después de un breve descanso, la primera clase estaba dedicada al Kappo, o técnicas de reanimación, a cargo del maestro Tezuka (8º dan). El dominio de estas técnicas es importante, ya que en judo se practican estrangulaciones i técnicas de proyección que pueden producir accidentes o pérdidas de conocimiento. En estos casos reaccionar a tiempo, con tranquilidad pero con decisión, puede ser la diferencia entre una anécdota y una situación delicada.

La tarde se dedicó al estudio del Itsutsu no kata, un kata muy particular que el Maestro Kano dejó inacabado y sin dar nombre a sus movimientos, que se inspira en les fuerzas de la naturaleza y la esencia propia del Judo. Las explicaciones fueron a cargo del Maestro Yoshimi Osawa, 10º Dan.

El lunes, día 16, muy pronto volvimos a estar en el Kodokan para empezar otro día dedicado exclusivamente a un kata: el Koshiki no kata, explicado por el Mestro Toshiro Daigo, 10º Dan. Un kata antiguo que el Maestro Kano lo adaptó al judo a partir de un kata de una escuela de Jiu-Jitsu (la escuela Kito) en la cual sus practicantes todavía llevaban armaduras. En este Kata los movimientos están pensados para ser ejecutados como si se llevase armadura, por esto es un kata diferente a los otros y muy especial. A causa de la elevada presencia de judokas, los participantes nos distribuimos en dos grupos, los que conocían en profundidad el kata y los otros. Los primeros quedaron en el Dojo principal y el resto nos dirigimos hacia el sexto piso donde hay dos grandes tatamis. Allí recibimos unas detalladas explicaciones sobre la  ejecución de este bonito kata. Al terminar la sesión de la tarde, algunos participantes realizaron demostraciones del Koshiki no kata, que después eran brevemente comentadas por los maestros japoneses.

La anécdota del día, i probablemente de todo el viaje, fue por la mañana sobre el tatami cuando, todos los participantes sentados en el suelo escuchando las explicaciones iniciales del Kata. Los tatamis del Kodokan tienen un sistema de amortiguación muy destacable, lo que hace que los impactos de las proyecciones se disipen por el tatami. Por contra, también disipa cualquier movimiento que se produzca sobre él, así si estás parado y alguien camina o corre por el tatami notas perfectamente sus vibraciones. De pronto sentimos que el tatami se movía con breves balanceos, en principio muchos pensaron que alguien corría por el tatami, pero la cosa fue a más cuando estos balanceos se hicieron más evidentes y los cristales, las paredes y todo el edificio empezó a balancearse. Estábamos viviendo en directo un terremoto. La cara de estupefacción de algunos participantes contrastaba de forma evidente con la tranquilidad de los maestros japoneses, acostumbrados a esta experiencia.

El martes, día 17, el kata trabajado fue el Ju no kata con el Maestro Ichiro Abe, 10º dan. De la misma forma que el día anterior, también se dividieron en dos grupos, pero esta vez conocíamos lo suficiente este kata para quedar en el grupo del Dojo principal. El grado de detalle y de precisión en las explicaciones fue elevado y mucho más cuando preguntabas alguna duda. Los maestros se adaptaban perfectamente a tu nivel de exigencia o de voluntad para aprender. Al final de la sesión de la tarde, del mismo modo que el día anterior y los posteriores, algunos participantes realizaron demostraciones de los katas trabajados.

Por la noche, en el mismo edificio del Kodokan, se realizó una fiesta – cena donde los participantes y maestros del curso se pueden relacionar de una manera más abierta y sencilla sin el protocolo que el Dojo impone. La cena la abrió con un breve discurso el mismo presidente del Kodokan agradeciendo la presencia a los participantes estrangeros y deseando que el curso sea de provecho, a demás del deseo de volvernos a encontrar, el año que viene, en el próximo seminario.

Al día siguiente y el posterior diferente. Debido a la duración del curso y el número de katas existentes los dos últimos días se trabajan cuatro katas, los que posiblemente sean los más comunes. Al inscribirte en el curso te hacen elegir que kata quieres estudiar los últimos días. Se podía elegir entre el Kime no kata o el Goshin jitsu no kata, y después entre el Nage no kata o el Katame no kata. Así la clase se divide en dos grupos para practicar los Katas elegidos. Elegimos el Kime no kata i para el día siguiente el Katame no kata. Fue auténtica lástima tener que elegir entre el Kime no kata y el Goshin jitsu no kata, ya que estábamos muy interesados en poder practicar los dos.

Así pues, el miércoles estudiamos en el Dojo principal el Kime no kata, bajo la dirección de los maestros Kaise y Hasegawa, los dos 8 Dan. Por la mañana lo dedicamos exclusivamente a las técnicas de arrodillados (idori), mientras que por la tarde se centró en las técnicas de pie (tachiai). Cada técnica era estudiada con minuciosidad, y después las practicábamos bajo la atenta mirada de los maestros, que hacían en cada momento las indicaciones y correcciones precisas.

El jueves fue el turno del Katame no kata, esta vez a cargo del maestro Yamamoto (8 Dan). Fueron los compañeros del Nage no Kata que quedaron en el Dojo principal y nosotros bajamos a la sexta planta. Por la mañana se trabajó las técnicas de Osaekomi waza (técnicas de immobilización), y después pudimos disfrutar de una demostración completa del katame no kata, a cargo de los Campeones del Japón de este kata. Por la tarde los grupos de Shime waza (estrangulaciones) i Kansetsu waza (luxaciones).

El final de esta intensa semana de estudio i trabajo del Judo estaba llegando y el Kodokan ofrece la posibilitad de demostrar tu nivel en los katas realizando una prueba, el contest, en el cual los mismos maestros que han enseñado los katas son los que te examinan. De forma excepcional se permitió la realización de dos katas, ya que normalmente tan solo se autoriza realizar la prueba para un solo kata. En el contest, cada kata se realiza dos veces, una como tori y la otra como uke. De esta manera se controla el conocimiento del kata de cada participante en todos sus detalles.

Nos inscribimos a dos katas el Kime No Kata y el Ju No Kata. La suerte o el azar hizo que en los dos katas fuéramos de las primeras parejas en realizar la proeba. Fuimos la tercera pareja del Kime no kata y la quinta del Ju no kata. La diferente duración estos dos katas hacia prever que o bien habría muy poca espera entre las dos pruebas o bien que coincidirían. De hecho fue así, por esto tuvo que cambiar el orden de participación en el Ju no kata, ya que cuando era muestro turno todavía realizávamos el Kime no Kata. Esto hizo que sin casi tiempo para descansar nos veneramos obligados a enlazar las pruebas de los dos katas. Sin duda el sobreesfuerzo de concentración y de cambio de mentalidad fue importante.

El resultado fue extraordinario, conseguimos aprobar los estrictos exámenes japoneses en los dos katas presentados, lo cual nos llenó de gozo y de orgullo.

Una vez terminada nuestra participación en el contest, es decir, la realización de los dos katas en el papel de tori i de uke los dos, pudimos disfrutar de una manera más relajada la participación de los exámenes de los otros participantes y los otros katas. Terminadas todas las pruebas, el presidente del kodokan Yukimitsu Kano realizó un breve parlamento y al final se entregaron los diplomas de participación en el curso y, los que aprobamos, los diplomas que acreditan los conocimientos de los katas examinados.

Sin duda es una experiencia que, como judokas y como personas, nos ha enriquecido muchísimo y nos ha permitido trabajar lo conocimientos del judo de una manera más intensa i especial. Una experiencia que, no cabe duda, nos hace ilusión repetir.